Mas mortal que una bomba atómica: La destrucción de la mente

Hongo de una bomba atómica, como metáfora visual del poema "Más mortal que una bomba atómica" y la destrucción de las relaciones.

Hay cosas en este mundo que son más mortales que una bomba atómica.

La bomba destruye ciudades en un instante. Pero nuestros propios pensamientos, nuestras suposiciones y nuestro silencio pueden destruir mundos internos y relaciones durante años, de una forma lenta y venenosa.

Este texto es una exploración de ese peligro: el peligro de la mente que se aísla.

Al dar un suspiro,
Sientes que el aire se te escapa.
Cuando, lo que pensabas
No estabas del todo bien.
Te equivocas al imaginar
Cosas que no son.
Hay piedras rocosas
Pero también hay piedras muy hermosas,
Piedras muy hermosas. Ahora, todo se vuelve mas claro,
Como el cristal que te protege.
Ten cuidado, por que
Te puede aislar de la gente que quieres.
Es algo involuntario,
Es algo que tu no sientes.
Es como convertir una rosa
En una hiedra venenosa,
Y ser mas mortal que una bomba atómica. Cuando sientas esto, abre los ojos y pon los pies en la tierra
Por que te equivocas, te equivocas.
Si crees que la vida es de color rosa,
Te equivocas, te equivocas
Disculpa lo tonto que fui…

El “cristal que te protege” de la bomba atómica

Este poema es una crónica de la auto-destrucción. El autor advierte sobre un “cristal que te protege”, una metáfora perfecta para el aislamiento emocional. Es un escudo que, si bien creemos que nos cuida, “te puede aislar de la gente que quieres”.

Es un acto “involuntario”, un mecanismo de defensa que nos hace “convertir una rosa / En una hiedra venenosa”. Nos volvemos tóxicos para los demás sin siquiera darnos cuenta.

La raíz del problema, según el texto, es nuestra propia percepción: “Te equivocas al imaginar / Cosas que no son”. Estas distorsiones cognitivas son el verdadero enemigo.

Rompiendo el Cristal: La Solución está en la Comunicación

El poema ofrece una salida: “abre los ojos y pon los pies en la tierra”. Pero, ¿cómo se hace eso?

Se hace rompiendo el “cristal” del aislamiento a través de la comunicación. Este poema es el problema del que estas otras entradas de mi blog son la solución:

  1. La importancia de hablar: El “cristal” se alimenta del silencio. La primera solución es expresar esos pensamientos y emociones antes de que se conviertan en veneno.
  2. Asertividad: El texto advierte “te equivocas, te equivocas”. La asertividad es la herramienta para expresar nuestra verdad de manera efectiva y respetuosa, sin atacar ni aislarnos.
  3. Escucha activa: El aislamiento nos hace sordos. La escucha activa es el martillo que rompe el cristal desde afuera, permitiéndonos conectar y entender a los demás.
  4. Te he visto: El poema describe un fracaso en la comprensión. La entrada “Te he visto” es el antídoto: la práctica de la observación y la empatía.
  5. Avanzar sin ti: Este es el riesgo final. Si nos volvemos “más mortales que una bomba atómica” para quienes nos rodean, los obligamos a tomar la dolorosa decisión de “avanzar sin nosotros” para poder salvarse.

La disculpa final, “Disculpa lo tonto que fui…”, es el primer paso para desarmar esa bomba: el reconocimiento.

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