Nadie: La Paradoja Filosófica de Ser Perfecto (Un Texto para Reflexionar)

A veces, navegando por las antiguas autopistas de la información, uno encuentra pequeñas joyas. Hace muchos años, en un foro que ya ni recuerdo, encontré este breve texto firmado por un usuario llamado Kiloko y el cual llamó Nadie.
Me pareció un juego de palabras filosófico brillante, de esos que te desarman con su lógica simple. Hoy quiero compartirlo contigo.
El otro día un extraño me dijo que yo no era nadie
KILOKO
Nadie es perfecto
Por lo tanto yo soy perfecto
Pero si solo Dios es perfecto
Yo soy Dios
Entonces, Dios no es nadie
La Paradoja de ser nadie
Lo fascinante de este breve texto es cómo utiliza la estructura de un silogismo (un argumento lógico deductivo) para jugar con la ambigüedad del lenguaje.
La paradoja de ser nadie comienza con un comentario negativo (“no eres nadie”) y, mediante una lógica impecable, lo transforma en una afirmación de divinidad (“Yo soy Dios”), para finalmente terminar en una conclusión teológica casi nihilista (“Dios no es nadie”).
Este tipo de reflexiones sobre la identidad, el lenguaje y lo que damos por sentado son fundamentales. Nos recuerdan que las palabras tienen poder y que la comunicación es una herramienta compleja, un tema que también exploré en mi entrada sobre la importancia de hablar y cómo transforma nuestras relaciones.
Es un recordatorio de que, a veces, “no ser nadie” puede significar serlo todo.
¿Tú qué interpretas de este texto?





